viernes, 24 de febrero de 2012

Diferentes puntos de vista

Eso mismo, algo que me costaba, cuesta, y costará por el resto de mis días, ver las cosas desde otro punto de vista. Antes me preguntaba ¿será eso posible?, aprendí que si, por experiencias propias, pero una en especial que sucedió en estos últimos días.

Ya hace unos 3 años empecé la universidad, exactamente por estas fechas ya estaba matriculada y a pocos días de entrar a clases (gran diferencia con la actualidad), nunca supe que esperar y con los problemas que siempre he tenido de adaptación, no sabía como actuar.

Conocí a grandes amigas, las mejores: Sol y Dal. Una de ellas me habló de un libro del cual me adueñé, su historia la hice mía y la tomé como 'mi biblia.' El mismo libro que descargué en PDF este martes en el trabajo, fruto del aburrimiento y de querer leer detalles que quizá había olvidado (los que me conocen saben que tengo una memoria frágil). Leer ese libro ahora, después de 3 años es en definitiva otra cosa. En aquellos días me sentía identificada, no porque haya vivido lo mismo, pero si con la forma de pensar y actuar de la protagonista. Ahora que lo re-leo, puedo decir que en estos 3 años he cambiado demasiado. Aún me siento en parte identificada con algunos hechos, reacciones y demás, sin embargo, la protagonista por capítulos me pareció demasiada obsesiva, extremista, demasiado sobre actuada. Entiendo que esa fue SU vivencia y tal vez para ella las cosas fueron asi, tal cual, o que se decidieron exagerar las reacciones y los hechos para que el libro sea un poco más dramático y pudiera vender más, sea cual fuera la situación sé que mi reacción ante el libro fue muy distinta. Es obvio que he cambiado en estos tres años, que he "madurado" (no sé si es la palabra correcta). Ani de hace 3 años se sentía mal por la protagonista y la entendía. Ani ahora cree que en parte la protagonista tiene razón pero que también en muchos casos tuvo reacciones estúpidas. Son diferentes versiones de mí, como dos personas diferentes.

Creo que ahora puedo entender la empatía, la viví en mi misma (hahaha suena tan estúpido...) pero creo que sino tuviera esas dos versiones, esas dos ideas contrarias, no hubiera podido entender lo que quiere enseñar el libro a plenitud (enseñar no, transmitir), y que todos deberíamos siempre buscar todas las versiones de una historia antes de sacar las conclusiones. Es algo que no he hecho, pero que trataré de hacer, sólo para estar bien conmigo isma y no sentirme manipulda por un solo lado de la historia.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Sueños que no mueren

Hoy al ponerme nostálgica con el tiempo recordé aquellas ideas o sueños que creí que estaría cumpliendo a mi edad para al final darme cuenta que no he hecho nada por mí, y que he sido de lo más egoísta conmigo misma. No es que sea un alma bondadosa que se la pase ayudando a los demás (para ser sincera, muy pocas personas me importan de verdad), pero tampoco he cuidado bien de mi misma, no he hecho nada por lo cual sentirme orgullosa.

Siempre he tenido miles de ideas en mi cabeza, irónicamente, ninguna de esas ideas incluía una universidad o una carrera, pero aqui estoy... a la mitad de la carrera y sin demasiadas metas relacionadas a ella.

Toda mi vida me sentí presionada, entre hacer lo que yo quiero y hacer lo correcto. Para mis padres lo correcto es que estudie una carrera y luego hacer con mi vida lo que quiera, lo que yo quiero es largarme de esta casa así sea sin dinero, trabajar, buscar que hacer hasta hallar mi lugar... y si, lo sé, es una idea bastante estúpida, podría esperar a acabar la carrera para hacer eso, pero siento que igual estoy perdiendo el tiempo, ya se me fueron 3 años, ¿debo esperar 3 años más?

Cómo soy una persona indecisa, tonta y bipolar sé que si dejara todo luego estaría como idiota lamentándome, aunque no sé, el mapa no sería muy distinto ya que es lo mismo que hago ahora, lamentarme por no poder tomar el control de mi vida. Soy muy inmadura, lo sé, pero no me importa. Me jode estar tan controlada, pero ¿qué esperaban mis viejos? ¿que decida que haría por el resto de mis días a los 16 años? y si, si sé que muchos chicos a esa edad entran a la universidad por la carrera que dicen querer (yo creo que es mentira, y que todo es una lavada de cerebro), pero bueno, yo no soy así, odio los patrones. Sé que hay miles de chicos que hacen eso, pero también sé de otros que dejan la carrera porque no se adaptan, cambian 2 veces o hasta 3 hasta encontrar que quieren, o simplemente les importa un demonio que harán en el futuro. Pero no, eso no está permitido en mi mundo, no están permitidas las caídas, no están permitidos los errores, menos los que cuestan tanto dinero...

domingo, 4 de diciembre de 2011

Todos somos hipócritas

Todos actuamos diferente de acuerdo al entorno, todos muestran lados diferentes en cada lugar (aqui estoy, en mi lado lo suficientemente seguro para escribir lo que sea), todo tenemos miedo a expresar aunque sea una milésima parte de nosotros, absolutamente todos. Nadie nos culpa, somos humanos, somos hipócritas y algo idiotas. Nunca consideraré la hipocresía como un insulto, es algo tan natural en el ser humano como la mentira, asi que nunca me molesta ni molestará que me digan así, ¿acaso eres 100% transparente con todos? no, al negarlo, también eres hipócrita.

sábado, 3 de diciembre de 2011

A veces quiero morir

A veces quiero llorar, cerrar los ojos y no despertar más, imaginar que pasaría si muero, que sería de las personas que me aman, que me odian, que me ignoran cuando me vaya de este mundo, el sólo pensar en eso es una idea excitante.

No creo ser la única que piensa eso (o tal vez si) pero sólo quiero estar en paz conmigo y a veces creo que esa paz la encontraré en la muerte. Asi muchos me digan que  es de cobardes huir de los problemas, prefiero ser cobarde a vivir como una persona extremadamente sensible. Una persona a la cual las discusiones pueden volverse motivos de suicidios mentales (si estuviera un poco menos cuerda hace mucho sería algo físico), la ignorancia de los demás en depresión, la crítica en enfermedades psicológicas, todo por la estúpida sensibilidad.

Creo que tengo demasiadas ideas muy diferentes a las personas que me rodean, pero siempre he creído que nadie es dueño de la verdad y que todos somos humanos y nos equivocamos. Si trato de enmendar los errores que cometí y no lo aceptan los demás, no es problema mío, sino de ellos, porque yo ya lo intenté. Odio el no poder sentirme tranquila cuando no soy la culpable y tener encerrada en mi cabeza todas las cosas que hice mal. Aunque lo acepte o pida disculpas aún me siento culpable, es un cargo de conciencia que no me deja vivir, y la indiferencia apoya más mis ideas suicidas... a Dios gracias que son sólo ideas, creo...

lunes, 17 de octubre de 2011

Ansiedad, insomnio y algo más...

Hoy es el día en que más miedo he tenido en mi vida. Desearía que fuera por cosas estúpidas como por una película de terror o algo así, pero no. Es un problema del cual me expresaría sin temor pero a pesar de que nadie vea este blog (o eso creo) tengo miedo de quién pueda leer mi problema.

En la vida hay cosas como estás de las cuales no sabes que pensar, y tal vez como en mi caso, sólo se deba esperar con el tiempo antes de tomar una decisión. Si mi problema es el que pienso hay dos soluciones, la "responsable" y la drástica y creo que yo elegiría la solución drástica, por más que sea demasiado riesgo y que muera de miedo. Tal vez no deba adelantarme a los hechos y deba esperar a ver que pasa antes de ver si debo o no tomar una decisión, pero cuando tu problema está "a la vuelta de la esquina", el cerebro no hace otra cosa que maquinar teorías, imaginar el que pasará, pensar en soluciones, atormentarte más.

Tal vez sea una cobarde, no lo niego, pero no me importa si mi "problema" es real no quedará de otra para mí, aunque suene insensible, idiota, falso e hipócrita, siempre me interesará primero mi propio bienestar.

A pesar de que tengo este pequeño trauma por unas semanas me estoy dado cuenta de miles de cosas, creo que debo dejar de ser tan infantil, inmadura e insensible y concentrarme en lo que de verdad me debe importar y sino tuviera estos momentos no me daría cuenta de las muchísimas oportunidades que estoy botando a la basura.

Espero todo se solucione, por mi propio bien.

viernes, 7 de octubre de 2011

Mi Santa Biblia y su creador.

Aunque todos lo odien (o tal vez no) creo que el 80% se basará en citas o búsquedas de internet, lo sabré cuando termine la entrada, si están dispuestos a leer muchas cosas retorcidas, que no necesariamente son mías, adelante.

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Abzurdah



Abzurdah es el libro e historia autobiográfica de la escritora Cielo Latini. Es su libro debut en la literatura argentina publicado en el año 2006. Fue descrito por la Editorial Planeta como "la perturbadora historia de una adolescente" y constituye "una visión irónica, casi tragicómica de la protagonista respecto a su vida"


http://bibliotecavirtualmdla.blogspot.com





Prólogo



Este libro puede tratar de muchas cosas, pero inexorablemente hablará de mí. Siempre es más fácil narrar desde el punto de vista propio. Quizá también por eso reproduje conversaciones y correos electrónicos para que no sonara tan serio.
Éste no es el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Es simplemente una versión menos estructurada y ajustada de la realidad, de los temas álgidos que con el tiempo envenenan a los adolescentes y a los no tanto. Sí voy a hablar a veces en términos médicos, no porque haya estudiado medicina, sino porque me tocó vivirlo, sufrirlo, sangrarlo, vomitarlo.
A propósito, mejor aprovecho este lugarcito para revelar que a veces soy bastante autosuficiente, egocéntrica y soberbia a la hora de escribir. Y que por cierto creo que sé más acerca de la anorexia y del suicidio que los psicólogos y los médicos que intentaron ayudarme. No es necedad. Es simplemente que creo que la experiencia no es transmisible: por ejemplo, aunque yo haya leído muchas veces que tal dolor es punzante, nunca en mi puta vida sentí una punzada. Entonces, que no me vengan a hablar a mí de los síntomas ni de lo que tengo que sentir o hacer, porque ya tuve suficiente.
Tal vez con el correr de las hojas algunos de ustedes elijan devolver el libro y cambiarlo por uno de cuentos infantiles; otros les prohíban su lectura a los pequeños lectores y muchos, muchos otros se rasquen sus partes con él. No me puede importar menos. Esto es lo que tengo para decir. Escribo simplemente como método terapéutico.
Mi historial dice que soy transgresora: un fotolog y una página web ya se encargaron de hacerme “famosa”. Argh, por favor, ¡abandoná este personaje que no deja de autocomplacerse, halagarse, amarse, porque nadie lo cree! ¡Nadie lo compra!
OK. Lo que quiero dejar en claro es esto: no busquen definiciones ni dogmas en mi testimonio. Abzurdah no es solamente lo que dicen los libros de medicina, psicología, psiquiatría o demás disciplinas especializadas (y no es por desacreditar a médicos y etcéteras, ¿eh?). Pero, como dije antes, Abzurdah es más que un puñado de definiciones.
Tengo mucho que contar, fue mucho lo que sufrí. Bueno, “sufrí”… Paradójicamente hay quienes eligen estar enfermas y llega un punto donde hasta disfrutás de ello, pero ahora es temprano para hablar de esas
cosas.
Por el momento, sólo diré que éste no es un libro fácil. No respecto de su escritura, pero sí en cuanto al tema y al punto de vista desde el que se mira. Aunque debo decir que con el correr de los años y de las páginas, el punto de vista de quien escribe se fue corriendo grados y graditos más a la derecha o a la izquierda dependiendo de las emociones predominantes. Pasado en claro: es jodido. Toca temas jodidos. Y si no estás dispuesto a leer cosas jodidas, andá a la librería, cambialo y que seas feliz con Charles Perrault. Yo no soy la Cenicienta, ni Hansel, ni Gretel. Soy más bien el lobo. Un lobo confundido, ultrajado y autodestructivo.




Cielo Latini


... Latini sufrió anorexia, bulimia y otros trastornos depresivos desde los 14 años que la llevaron al borde de la muerte. Resurgió con una valentía admirable y después de unos años de tratamiento psicológico y rehabilitación en una clínica que lucha contra la anorexia en La Plata, llevó su historia a las hojas de un libro.

Así fue como nació "Abzurdah", un libro en donde Cielo relata la terrible angustia con la que un día despertó y de la cual aún no puede librarse. La bella argentina dice que esta misma desesperación fue la que la llevó hasta la anorexia.

"Sentía culpa todo el tiempo, culpa de comer, de verme al espejo, y empecé obsesionarme, más que con mi peso, con la perfección. Quería ser perfecta para que la gente me aceptara".

Cielo es de las pocas chicas que se atreven a hablar de lo que sufrieron. Cuenta sin pena que se volvió adicta a las pastillas para adelgazar, que mentía sin vergüenza a sus padres y que se alejó de la vida lo más que pudo.


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Soy admiradora de una personal "normal" que sufrió de anorexia y bulimia, no sé si es por su historia, su forma de escribir, o el simple hecho que su vida me parezca tan magníficamente retorcida, sólo sé que en muchas partes de sus dos libros me sentí identificada, aunque no haya sufrido desórdenes alimenticios o no me haya enamorado de alguien por internet (tema principal de su segundo libro, titulado Chubasco). Y es que el identificarse con una persona o su forma de escribir no debe ser necesariamente por la historia, muchas veces es por el cómo afronta diversas situaciones o simplemente su forma de ver la vida, aunque debo decir que creo que mi admiración hacia ella más se debe a su forma de escribir, lo deduzco porque el segundo libro no se trata de ella, y aún así me encanta.

Tuve la oportunidad de conocer a Cielo Latini y que firmará los dos libros que tengo, debo decir que aunque fueron sólo segundos es muy 'reconfortante' (no sé si es la palabra correcta) conocer a quien está detrás de las letras.


Lamentablemente mis gustos coinciden otra vez con el de cientos de chicas de 15 a 18 años aprox. Es un poco frustrante, pero no por eso me dejará de gustar, espero con ansias tanto la película de Abzurdah como el siguiente libro.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Tiempo

Nunca tengo tiempo para nada, ni siquiera para actualizar este blog.

No sé si es falta de tiempo o falta de voluntad pero hay demasiadas cosas que me propongo y jamás llegó a cumplir.

Quiero hacer lo mejor que pueda en todo, y me frustra cuando no pueda hacerlo sola porque siento que muchas veces la gente a mi alrededor no le pone el mismo interés que yo, me obseciona demasiado el que todo salga bien, me pongo nerviosa, inquieta, malhumorada cuando algo no sale tal cual se planeó.

Tiempo es lo que me falta para hacer mil cosas, pero tiempo el que me sobra para ver TV o estar en internet... asi que no es problema de tiempo, es problema de voluntad.